LORCA, DALÍ, BUÑUEL Y LA RESIDENCIA DE ESTUDIANTES.

Es la primavera de 1919 cuando un joven Federico García Lorca se instala de manera definitiva en la Residencia de Estudiantes.

El Madrid de los años 20 resultaba sin duda un lugar fantástico para vivir para un chico como él, acababa de terminar la I Guerra Mundial y podíamos encontrar a numerosos artistas de todo el mundo refugiándose en la capital.

Encontramos en estos años un Madrid que está cambiando hacía una ciudad más moderna y habitable, la Gran Vía estaba en pleno proceso de construcción, Arturo Soria ya ha dejado su huella en la ciudad con la fantástica Ciudad Lineal y el metro se inaugura en aquel mismo 1919.

Algo también ha cambiado en Madrid unos años atrás, un lugar que marcará el ritmo intelectual de la ciudad para siempre, la Residencia de Estudiantes.

La Resi era el Oxford de España, según el hispanista Ian Gibson: «La Residencia es el lugar más culto y libre de España, la continuación de la Institución de Libre Enseñanza. Preconizan una España en Europa, hablando idiomas, escuchando a los otros y organizando conferencias con las mentes más preclaras de Europa, entre los que se encuentran Einstein, Curie o Stravinsky»

Dos años después de la llegada de Federico, un extravagante chico se instala en la Residencia, se llamaba Salvador Dalí.

Cuentan los presentes que la llegada del catalán no pasó desapercibida para nadie. Había estudiado en Francés y acostumbraba a hablar catalán por lo que se manejaba con dificultad en Castellano. Por otro lado, era la primera vez que iba a vivir solo y además en una gran ciudad, por lo que la adaptación debió ser complicada. Los testigos de la época cuentan como un día llegó indignado ya que en la pescadería no le habían vendido lápices o como convenía acompañarle en sus paseos pues desconocía la existencia de los pasos de cebra.

Los tres artistas serán inseparables durante buena parte de su estancia en la Residencia.

Hasta que comienzan las habladurías.

Buñuel era un profundo homófobo. Podemos decirlo sin miedo ya que él confesó en múltiples ocasiones como le gustaba pegar palizas a homosexuales en la salida de unos baños públicos. El aragonés ha escuchado rumores sobre la sexualidad de Federico y además, a esto debemos sumar que se siente dejado de lado dado que Dalí y Lorca pasan todo el tiempo juntos.

«En una carta a Pepín Bello, en 1926, se puede leer que Luis le escribe que ‘Federico es un asqueroso: primero, porque nació en Asquerosa (pueblo granadino donde nació el poeta ) y segundo porque él es asqueroso'», cuenta Gibson.

El temor de Dalí a ser tachado de homosexual, como había sucedido con Federico rematará este trio amistoso.

Dali y Buñuel trabajarán juntos en la cinta: Un perro andaluz. Federico se vió reflejado en aquella película y confesó: Buñuel ha hecho una mierdecita así de pequeñita que se llama Un perro andaluz y el perro andaluz soy yo

Lorca se había reconocido en el personaje masculino de la película.

Ese fue sin duda el punto y final de una amistad que quizás hemos idealizado en exceso y en el que el mayor de los perjudicados fue, de nuevo, Federico.

Un asesinato en Viznar y 40 años de dictadura dinamitaron también la memoria de muchos de los que pasaron por la residencia, pero ahora, 84 años después de la muerte del poeta se puede hacer justicia con los legados de la verdad.

Curiosidades, anécdotas y mucho más sobre la vida de Feredrico García Lorca y su estancia en la Residencia de Estudiantes en nuestro Tour: Las huellas de Machado y Lorca en Madrid.

https://www.eventbrite.es/e/entradas-las-huellas-de-lorca-y-machado-por-madrid-111274838036